Las condiciones de la competencia perfecta

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A continuación se presentan algunas de las condiciones que determinan qué mercados son tan perfectos y cuáles están por debajo del estándar. Para que un mercado determinado tenga una competencia perfecta, es necesario tener en cuenta una serie de factores:

  • Cada empresa es pequeña en relación con el mercado y no tiene influencia en el precio.
  • Las empresas y los productos son sustituibles.
  • Cada consumidor es pequeño en relación con el mercado y no tiene influencia en el precio.
  • La información perfecta sobre precios y cantidades está disponible.
  • La entrada y salida del mercado es fácil.

Si no se encuentra ninguna de estas condiciones en un mercado determinado, el mercado no es perfectamente competitivo.

Cada empresa es pequeña en relación con el mercado

En un mercado perfectamente competitivo, ninguna empresa puede influir individualmente en el precio o la cantidad vendida de un determinado producto. Para que esto ocurra, cada empresa debe ser un pequeño productor en relación con la cantidad demandada. Por lo general, esto significa que hay muchas empresas para abastecer el mercado, ninguna de las cuales tiene una cuota de mercado significativa. Obviamente, esto no siempre es así en muchos mercados, porque muchos de ellos están dominados por una sola empresa o por un pequeño grupo de empresas.

La condición de pequeña empresa lleva a los economistas a describir a las empresas en el mercado como tomadoras de precios (la opuesta es la de creadoras de precios o fijadoras de precios). Ninguno de ellos puede influir en el precio o la demanda del mercado, por lo que las empresas no tienen otra opción que tomar el precio que determine el mercado en su conjunto.

Las empresas y los productos son sustituibles

Se dice que los productos en un mercado perfectamente competitivo son homogéneos, es decir, indistinguibles entre sí. Si, por ejemplo, está comprando en un mercado de frutas y verduras con muchos vendedores (para que ninguno pueda influir en el precio pagado por las manzanas), las manzanas que cada uno vende deben ser las mismas: no hay manzanas mejores o peores y no hay puestos que sean los únicos que vendan Macintosh o los únicos que vendan Granny Smith. En cambio, todos deben vender el mismo producto indistinguible.

Del mismo modo, las empresas deben disponer de la misma tecnología de producción. Si no lo hacen, es posible que existan diferencias a largo plazo entre las empresas, lo que conduce a diferencias entre las empresas del mercado. Esto abriría la posibilidad de que una empresa sea lo suficientemente diferente de las demás como para que se considere que se encuentra en un mercado totalmente diferente y pueda influir en él.

Una vez más, es posible que estas condiciones no reflejen las condiciones del mundo real. Aunque algunos productos son totalmente homogéneos, no siempre son producidos por empresas con las mismas tecnologías de producción. Tomemos como ejemplo las mercancías, que se definen por su homogeneidad: El oro es oro o algo más. Un átomo de metal es un átomo de oro o un átomo de un metal diferente, no un tipo diferente de átomo de oro. Pero esto no quiere decir que las empresas que extraen oro lo producen con el mismo nivel de eficiencia en todo el mundo.

Cada consumidor es pequeño en relación con el mercado

Una cuestión similar es el grado en que los consumidores son pequeños en relación con el mercado. Esto significa que no hay un consumidor cuyo comportamiento de compra pueda influir en el precio. Para muchos mercados, esta es una condición bastante plausible. Un cliente habitual de Starbucks no influye en el precio de un café con leche. Sin embargo, es probable que una gran cadena de farmacias como CVS pueda influir en el precio que paga por los medicamentos recetados que vende a los consumidores.

Información perfecta sobre productos y precios

Un mercado perfectamente competitivo no contiene sorpresas ocultas. Los consumidores están perfectamente informados sobre los productos disponibles, las cualidades de los productos, dónde se venden y a qué precios. De este modo, pueden evaluar inmediatamente si desean comprar a una empresa o a otra.

Esta información no tiene costo alguno. Si los consumidores tienen que trabajar para averiguar los precios, la competencia puede no ser perfecta.

Fácil entrada y salida

La facilidad de entrada y salida del mercado es una condición extremadamente importante. Si un empresario ve que se obtienen beneficios en un mercado perfectamente competitivo, puede entrar inmediatamente en ese mercado y comenzar a competir con los beneficios de las empresas del mercado. Del mismo modo, si está en un mercado y no obtiene beneficios, puede hacer las maletas y marcharse sin tener que incurrir en gastos que no pueden ser recuperados.

Esta condición no significa que la puesta en marcha no implique ningún coste, sólo que no implique ningún coste más allá de los de producir lo que sea que esté produciendo en ese mercado: ningún coste de entrada y ningún coste de cierre.

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